60 aniversario del Tratado de Roma:

No se puede jugar con la Unión Europea

3 marzo 2017 – VoxEurop

El clima actual resulta particularmente tenso y pensamos que nosotros, los ciudadanos, debemos tomar la palabra y hacer oír nuestra voz. Y por esta razón los alumnos del liceo franco-alemán de Friburgo (Alemania), han escrito y traducido este texto. Su llamamiento está apoyado por el consejo de delegados de los alumnos, por el de los padres y también por el cuerpo docente y la dirección del establecimiento escolar.

"Dar un NO a la Unión Europea“ Muy bien, ¿y luego qué? ¿Nacionalismo ? ¿Exclusión y política de aislamiento? ¿Provocar el odio y cerrar las fronteras?

Los movimientos antieuropeos se están haciendo más populares no solamente en Gran Bretaña sino también aquí donde estamos nosotros. Esto nos deja claro que el esceptismo contra Europa se ha convertido en una amenaza real contra los valores básicos del diario vivir de Europa. Pero ¿por qué tantos europeos se muestran, sesenta años después de su creación, tan críticos hacia uno de los más grandes progresos de la Historia?

Que algunos de los 510 millones de los habitantes cuestionen la unión es totalmente comprensible. Pero no hay duda de que nuestra UE en este momento está incompleta y en un estado muy complicado.

Ello aumenta la influencia de grupos de presión y deja de lado a los ciudadanos.

La UE se describe como una sola unidad, pero de hecho no puede lograr mantener una política uniforme. La falta de una política estable hace que se dificulte la lucha contra las diferencias económicas y sociales entre los residentes de diferentes países, que crecen cada día más.

No deberíamos recordar hacia donde conduce una Europa dividida y hostil, ¿o se trata de volver a ser quienes fuimos en la segunda mitad del siglo pasado?

La Comunidad Económica Europea se creó hace 60 años con el deseo de garantizar y preservar la paz. Especialmente hoy en día, en un mundo incierto, donde miles huyen de la guerra y del terror, debemos aceptar un regalo tan valioso y protegerlo. Sería muy imprudente poner algo tan valioso en riesgo.

La UE también protege la democracia, la libertad de prensa y también la libertad de expresión y religión. Estos son solamente una parte de los derechos inviolables de los europeos. ¿No es una enorme suerte poder vivir en un país donde los principios de libertad y libre determinación están consagrados en la Constitución?

Todos los Estados miembros de la UE tienen que cumplir con las reglas democráticas, y los Estados que quieren entrar tendrán que proceder a las reformas tal y como la UE lo pida. De esta manera los valores democráticos serán difundidos.

Dos de los aspectos los más importantes son la libre circulación de personas y la moneda única. Por supuesto no son perfectos, especialmente el euro, que es muy criticado. Hay que tener en cuenta que en la zona euro el cambio de moneda se elimina y por tanto sus comisiones asociadas. Las personas pueden viajar de un país a otro sin pasaportes o visados. El Acuerdo de Schengen, en el que la ley permite totalmente el paso entre fronteras sin ser detenidos no solo contribuye al crecimiento económico sino también al intercambio cultural y de este modo a la paz y al entendimiento de las diferentes culturas.

Cuando escuchamos que en otros países quieren construir muros solo debemos mover nuestras cabezas para negarlo y mantener nuestras políticas, porque ya sabemos el resultado de estas decisiones con las cuales Europa ya estuvo familiarizada.

Cuestionar la libre circulación de personas es un revés para la sociedad europea, tan libre y diversa.

La UE no es perfecta, pero se mantiene en paz y seguridad. Criticar es legítimo pero destruir no.

No podemos negar que las reformas y las innovaciones son necesarias para un mejor funcionamiento de la UE del futuro. Sin embargo solo podremos llevar a cabo estas reformas a través de la unidad y la solidaridad, no por el rechazo y con bloqueos.

Ahora más que nunca es necesario mantener una UE firme y unida. ¿No es un privilegio que se le permita ver a sus vecinos como amigos? ¿Posibilitar el movimiento sin control de pasaportes o visados? ¿No volver a cambiar dinero al cambiar de país? Y, lo que es más importante aún, ¿poder vivir en paz?

Para nosotros estos beneficios son de suma importancia al igual que muchas otras cosas de la UE. Aún así siempre habrá personas que pongan esto en tela de juicio.

Estimados compañeros europeos

¡Somos pro-UE y lo decimos en voz alta!

Estamos orgullosos por ser parte de esta Unión formada por 510 millones de habitantes con diferentes y diversas culturas.

¡Queremos intercambios sin fronteras o muros! Nuestra Unión Europea es un sinónimo de libertad, paz y seguridad.

Queremos una Unión democrática, transparente y social.

Y por eso, ¡necesitamos proyectos que unan!

Estudiantes, padres y administración escolar del instituto franco-alemán de Friburgo, Alemania

Viñeta de Claudio Cadei/Cartoon Movement