Innovación: Luz verde (por fin) a la patente única europea

12 diciembre 2012
Presseurop
Les Echos, Libération, ABC

“Europa por fin se dotará de un sistema de patentes competitivo”, informa con alivio Les Echos, al día siguiente de que el Parlamento Europeo aprobara la patente única europea.

El diario económico expone que “por fin dan fruto treinta años de esfuerzo y, por una vez, la Unión Europea responde a una demanda concreta de las empresas”. El diario recuerda que la patente única europea entrará en vigor en 2014 y detalla su funcionamiento:

En concreto, en lugar de pagar los gastos de traducción y las tasas en cada uno de los países donde se desee proteger la patente, cualquier inventor podrá solicitar a la Oficina Europa de Patentes (OEP) una patente única, con la que se garantizará la protección en 25 Estados miembros, mientras se espera que los dos últimos Estados recalcitrantes, Italia y España, accedan a unirse al resto. Las patentes estarán disponibles en una de las tres principales lenguas oficiales de la Unión (francés, inglés y alemán) y, en caso de litigio, el procedimiento jurídico se unificará y simplificará. […] Con el voto de los parlamentarios, las pequeñas y medianas empresas podrán por fin operar con las mismas armas que Estados Unidos y China. Al simplificar el régimen de traducción se reducirá el coste como mínimo hasta seis veces.

¿Cómo explicar este retraso europeo en materia de patentes, cuando, tal y como expone Libération, las empresas saltaban de impaciencia? El diario parisino explica que se debía a cuestiones lingüísticas:

Aunque los gastos de traducción corrían a cargo de la OEP y cada empresa podía presentar su solicitud en su idioma materno, Roma exigió un procedimiento únicamente en inglés, mientras que Madrid defendía la introducción del español. Una intransigencia que se explica también por el hecho de que estos dos países registran un gran número de falsificadores (son famosas las falsificaciones de los bolsos de Louis Vuitton romanos)…

La Comisión, cansada de la situación, propuso a finales de 2010 una “cooperación reforzada” que aceptaron 25 países, para esquivar el veto español e italiano. […] A finales de junio se llegó a un acuerdo: el tribunal de primera instancia, presidido por un francés, se encontrará en París, al igual que la cámara encargada de las patentes sobre la electricidad, las telecomunicaciones y las obras públicas. Pero la cámara con competencias sobre la patentes de mecánica general se encontrará en Múnich (el 30% de los litigios que se esperan) y la encargada de los medicamentos y las biotecnologías, en Londres (el 30% de los litigios). Y Luxemburgo será la sede del tribunal de apelación de las patentes. Una gran máquina de gas que comenzará a funcionar como pronto en 2014.

En España, sobre todo se notará el aislamiento de Madrid y de Roma en este asunto. Así, el diario ABC califica la patente única de “discriminatoria” con respecto al español y al italiano:

Al final, España e Italia han ido perdiendo apoyos y se han quedado solas, por lo que la patente se ha aprobado para 25 países.[...] España ha mantenido su posición en defensa de que el español fuera una de las lenguas oficiales de la patente europea, reclamando la influencia de los mercados iberoamericanos, que interactúan cada vez más directamente en la economía europea. Sin embargo, hasta ahora el número de patentes inscritas en español es insignificante si se compara con las que los hacen en alemán o en inglés.