Referéndum: Los escoceses dicen no a la independencia

David Cameron, primer ministro británico.
David Cameron, primer ministro británico.
19 septiembre 2014 – VoxEurop The Scotsman, The Herald, New Statesman & 3 otros
The Scotsman, 19 septiembre 2014

Escocia ha elegido seguir siendo parte del Reino Unido en un referéndum histórico el 18 de septiembre, con un 55,3% de votos favorables a permanecer en la Unión, pour un 44,7% que votó por la independencia.

El diario The Herald, que se alineó en el campo independentista, subraya el récord de participación, que alcanzó el 84,7%, señalando que "el récord previo de participación en elecciones en el Reino Unido fue un 83,9% en las elecciones generales de 1950." Para el columnista Andrew McKie, dicho índice de participación constituye por sí mismo una victoria para Escocia:

El resultado es lo suficientemente claro para cerrar cualquier retorno al tema durante una generación, con una condición. Que se produzca una mayor devolución de poderes a Holyrood [el Parlamento escocés].[...]Escocia puede sentirse orgullosa de haber guiado un debate que ha, en su mayor parte, superado a los partidos políticos, comprometiéndose de forma sincera en las cuestiones y movilizando a gente que jamás había participado en la vida política.

The Scotsman, que hizo un llamamiento para seguir en la unión, manifiesta que el referéndum prueba que "en las circunstancias adecuadas, la política puede entusiasmar. El diario señala que la mayor lección del compromiso democrático fue la inclusión del voto a partir de los 16 años:

Lo que ha sido claros son la energía y entusiasmo con la que este grupo tomó la oportunidad de ser parte del debate nacional, con los colegios registrando un alto interés. Y todo ello, por supuesto, observado por los alumnos más jóvenes en cada escuela, inculcándoles la implicación en asuntos de tal importancia. Siempre se ha considerado que la gente de esta edad puede trabajar, pagar impuestos, casarse, divorciarse y entrar en el ejército, pero no participar en el proceso de toma de decisiones del país. Es momento ahora de que esto sea extendido a otras elecciones.

La publicación New Statesman escribe que Alex Salmond, el líder del Partido Nacionalista Escocés, reconoció la derrota manifestando que Escocia no se ha decidido por la independencia "en este momento" —

una referencia apenas disfrazada al "neverendum" que los unionistas temen. Tras un resultado más cerrado que lo que se predecía hace dos años, Salmond señaló que cree que hay potencia para una segunda votación en el futuro cercano.

Más al sur, el primer ministro británico David Cameron manifestó que el voto ha cerrado el debate "quizá para toda una vida", indica The Times. Para el diario, los próximos paso son "cambios constitucionales mayores" para toda la unión:

el primer ministro manifestó que presentará una propuesta para devolver las competencias de impuestos, sanidad y ahorro al completo, para el mes de noviembre. [...] También dijo que dicha propuesta debería incluir la atribución de mayores poderes a los ingleses para decidir sus leyes también[...] al mismo ritmo del que se produzca en Escocia.

Para los unionistas en Inglaterra, la victoria del No signifca el reconocimiento de que tales concesiones deben hacerse. "Gracias a Dios mi país todavía está intacto", escribe el escritor Daniel Hannan en el diario conservador británico The Daily Telegraph, añadiendo que la concesión de más poderes a Escocia era inevitable

No es solamente que los principales partidos lo han prometido; es que no hay otra forma de unir a ambos lados. La autonomía para Escocia tendrá implicaciones para las otras tres partes del país, forzando una masiva devolución.

El resultado también ha suscitado reacciones desde Cataluña, cuyas propias aspiraciones a la independencia hicieron que se siguiera de cerca el referéndum. Para Enric Hernández, director de El Periódico —

La pesadilla del efecto dominó, desde Catalunya a Flandes o de Córcega a la Padania, tiene en vela a muchas cancillerías.El espejo escocés en el que con sana envidia se mira el independentismo catalán presenta también su envés. La inquietud que este referéndum ha sembrado en toda Europa revigoriza los anticuerpos de estados como el español frente a cualquier tentativa secesionista.