Tras la cumbre de Bratislava: “La contrarrevolución ha comenzado”

27 septiembre 2016 – VoxEurop Frankfurter Allgemeine Zeitung, El País, Sme, La Repubblica

Reunidos por primera vez desde 1973 sin un primer ministro británico en la capital de Eslovaquia,los jefes de Estado y de Gobierno de la UE se pusieron de acuerdo en una posición común ante e Brexit, fijando las prioridades de la Unión Europea para los próximos meses.

Dividida como nunca antes sobre qué dirección tomar, sólo fueron capaces de llegar a un acuerdo de mínimos, lamentan los editorialistas de Europa.

Para cualquier persona que esperara un nuevo comienzo o una nueva oportunidad de vida para la UE, la cumbre de Bratislava fue una decepción, sostiene Hendrick Kafsack Sostiene en el Frankfurter Allgemeine Zeitung. El editorialista compara la reunión de los 27 a una

Frankfurter Allgemeine Zeitung, Berlin

sesión de terapia familiar: los jefes de Estado y de Gobierno de los 27 han entendido que no pueden dejar de lado la importancia del Brexit diciendo que ha sido simplemente un bache causado por los votantes mal informados. Nunca han habido tantas dudas de los ciudadanos sobre la UE, cualesquiera que sea su Estado de pertenencia. [...] El objetivo de la terapia de Bratislava era convencer a los ciudadanos del valor de la UE a través de medidas concretas. [Pero], en realidad, los miembros de la UE no se ponen de acuerdo sobre cómo encontrar soluciones a los numerosos problemas. La UE no puede funcionar sin el respaldo de los Estados miembros: éste fue el lema de Bratislava. Y la Comisión [...] también debe tomar parte en el juego. Bajo la Comisión Juncker] se ha distanciado de una política de imposición detallada de reglamentaciones que perturben la vida cotidiana de los ciudadanos de la UE. Pero falta un elemento central requerido por cualquier buen terapeuta: la coherencia. Ninguna de estas estrategias de parada y arranque, con la crisis de refugiados, ni sus políticas económicas, ni la no aplicación del pacto de estabilidad le ha permitido recuperar la confianza de los ciudadanos de la UE.

El editor de las páginas de opinión de El País, José Ignacio Torreblanca, afirma que después de la cumbre de Bratislava

El País, Madrid

Frente a los populistas antieuropeístas, una generación ha descubierto que en lugar de marcharse es mejor quedarse en la UE y convertirla en un ente cerrado [...] Un inmenso vacío, la nada, parece haberse adueñado de esta Unión Europea inane políticamente. Pero en política no existe el vacío. [...] Y eso es lo que está pasando en la UE. Mientras los europeístas de siempre siguen enzarzados en sus tan típicos como escolásticos debates sobre la Europa a varias velocidades, el federalismo intergubernamental, las virtudes del “método de la Unión” frente al “método Monnet” o la necesidad de completar la unión bancaria, un grupo de líderes, todos ellos provenientes de Europa central y oriental, ha comenzado a hacerse subrepticiamente con el liderazgo de la UE.Frente al inoperante eje franco-alemán, atenazado por el pánico a los populistas xenófobos en un año electoral largo, el húngaro Viktor Orbán (adalid ideológico del concepto de democracia “iliberal”), el eslovaco Robert Fico (otro martillo preclaro de refugiados e inmigrantes no cristianos) y la polaca Beata Szydlo (colmo del chovinismo) han logrado, en la cumbre de Bratislava, imprimir un giro soberanista e identitario a la política de asilo y refugio de la UE.Ante este empuje, liderado por otro polaco, Donald Tusk, presidente del Consejo, y el silencio cómplice de los demás Estados miembros, la Comisión y el Parlamento europeo se aprestan a desistir de su empeño de poner en marcha una política de asilo y refugio europea basada en principios en los que nos podamos reconocer. [...] Ha comenzado la contrarrevolución.

Aunque la cumbre europea se celebraba en su país, los medios de comunicación eslovacos no dudaron en tildarla como un fracaso. Para el diario de Bratislava SME, aunque "esta cumbre no tenía que ser considerada como un punto de inflexión, esperábamos que fuera el primer paso en el camino hacia una mejor Unión Europea, más abierta y más eficiente. La reunión de los 27 en Bratislava de hecho tenía un solo objetivo: escenificar la unidad. Pero parece que ni siquiera esa meta haya sido alcanzada". El diario destaca que

" antes de la cumbre, todos los líderes se comportaron como si hubieran recibido instrucciones específicas sobre lo que tenían que decir a los periodistas. Todos ellos hablaron acerca de la unidad, el diagnóstico de problemas de la UE, su visión", pero" menos de 24 horas después, el primer ministro italiano Matteo Renzi sorprendió a todos al criticar los resultados de la cumbre”. Expresó su decepción por la falta de una política coherente en el tema de la migración. El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, presentó un punto de vista diametralmente opuesto, argumentando que la Unión Europea no debería imponer una política común de migración a los Estados miembros:

Sme, Bratislava

Manifestó que Bruselas tiene una política de migración auto-destructiva e ingenua. [...] Su discurso se dirigió ante todo a sus propios votantes, sabiendo que Hungría celebra un referéndum sobre la cuota de refugiados dentro de dos semanas. El primer ministro [eslovaco] Robert Fico fue el anfitrión de la cumbre, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, fue el moderador y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, quien estableció el orden del día. Sin embargo, los analistas han señalado la canciller Merkel estaba 'dirigiendo' la cumbre. Todo transcurrió según su guión.

"El triunvirato europeo, que pareció lograr una nueva importancia en la cumbre de Ventotene”, a principios de septiembre ", parece que se ha hecho añicos al cerrar la cumbre de Bratislava," escribe Eugenio Scalfari. El verdadero decano de la prensa italiana, a los 92 años de edad, sostiene en La Repubblica que "Hollande y Merkel, se han puesto de acuerdo en un arreglo muy diferente al de reforzar la unidad europea. El de limitar la inmigración a través de una política de apoyo financiero para África por parte de la UE y posiblemente los EE.UU. [...] ". Las próximas elecciones para los tres líderes -

La Repubblica, Roma

Ciertamente tuvieron un impacto en lo que sucedió en Bratislava, pero no fue una simple puesta en escena. Europa se ha hecho pedazos. Los países del Este, más claramente en los casos de Polonia y Hungría, están actuando como si la UE no existiera ya; los Balcanes son un eslabón débil. Austria, Dinamarca, Suecia y Suiza prefieren el nacionalismo la europeísmo. Y mejor no citar Francia, a su soberanía y a su debilidad.